Aunque con una pizca de verdad, es un mito sin fundamento que nos ha acompañado durante generaciones. Las

zanahorias son ricas en Beta-Caroteno, sustancia que proporciona ese color naranja característico.

El Beta-Caroteno es uno de los elementos más importantes precursores de la Vitamina A esencial para la salud de nuestros ojos y para la integridad de la retina. La deficiencia de esta vitamina afecta gravemente a la

visión provocando Xeroftalmía o síndrome de ojo seco (sequedad de la conjuntiva del ojo).

Pero hay otros alimentos que contienen mucha más cantidad de Beta-Caroteno, como

el hígado, las espinacas, las coles y algunos tipos de lechuga.

Comer zanahorias es muy bueno, pero no ayudan demasiado a mejorar nuestra visión. Si padece algún problema acuda al especialista o déjese aconsejar por su óptico.